El nopal violeta que crece en la Zona del Silencio en Durango

Sin duda, la flora y fauna que habitan en la Zona del Silencio es un imperdible de Durango, sin embargo, hay una especie en específico que destaca por su distintivo color, el nopal opuntia violacea que en temporada de heladas se torna color violeta.

El nopal violáceo por su coloración morada destaca entre los demás cactus. Su adición a un jardín de cactáceas será una gran aportación. Siempre que nos mantengamos apartados de ella pues a su belleza y rareza une unos afilados y largos pinchos. Esta peculiar cactácea es uno de los 300 miembros que componen el género Opuntia.

Familiar directo por tanto de la Opuntia ficus-indica, el nopal o chumbera que produce los frutos conocidos como tuna en América o higo chumbo en España, excepñto en las Islas Canarias donde se conocen como tunos. Algún día hablaré de esta especie y su curiosa historia.

El nopal violáceo alcanza una altura entre 60 y 90 cm y crece de forma tupida. Las palas son más o menos alargadas y toman una coloración entre azul y violeta. Las espinas son largas, de color blanco generalmente,  y surgen de la pala de una en una o dos como mucho. Puede haber zonas en algunas hojas que no presenten espinas.

Las flores son amarillas con el centro rojo y tienen un tamaño de unos 7.5 cm. Después producen un pequeño fruto de color púrpura de unos 6 cm. Como todas las cactáceas necesitará para su cultivo de una buena exposición solar y de un terreno que cuente con buen drenaje. La reproducción se puede realizar por semillas, contenidas en los frutos, que miden unos 4 mm de anchas. También se pueden reproducir por esqueje a partir de las hojas o separando los brotes jóvenes que surjan al pie de la planta adulta.

 

 

(Vía: GuíaDeJardinería)

Talvez le gustaría..